viernes, 6 de agosto de 2010

Ley de dependencia. Un derecho revolucionario

Hace bien poco compartí una tertulia de un par de horas con un alcalde del PP gallego. Hubo encuentros y desencuentros, como no podía ser de otra manera. Uno de los desencuentros fundamentales era la poca (más bien ninguna) importancia que le daba a la ley de dependencia.
Probablemente es la medida (junto con la deducción de los 400 euros) peor explicada y peor entendida. La potencia de esta ley esta a la altura de la sanidad, la educación y las pensiones universales. El hecho de que una persona con dificultades económicas, sociales o físicas tenga derecho a una prestación es de una importancia capital. Hablamos de derecho, no de quedarse al albur de una institución pública o semipública que tenga a bien echar una mano.
Un derecho que, además, está generando (y generará mucho más) empleo en un sector con un gran futuro. No nos olvidemos de que la previsión de la propia ley habla del 2015 cuando se alcance el máximo desarrollo. Aunque es de suponer que la crisis económica retrase esa fecha.

Sigamos. Coincidió que pocas horas después de la tertulia mi mujer y yo tomamos un café en el Hotel Mondariz Balneario. Allí conocimos a una pareja de Madrid de unos cincuenta y algo años. El estaba casi tetrapléjico debido a un accidente de automóvil. Estaban pasando unos días y viajaban con una persona para ayudarles. Les vi felices, "estoy así, pero podría haber muerto", decía el. "Y menos mal que tenemos dinero" añadía ella.
¿Y si no lo tuviesen? ¿Y si no existiese la ley de dependencia? Tendrían una pensión no contributiva por parte de él que probablemente alcanzaría los 500 euros (esto hoy, con los parámetros anteriores al 2004 rondaría los 300 euros). Con ese dinero no podrían, por supuesto, contratar a nadie ni pagar una residencia. Si tuviesen suerte con el municipio en el que viviesen podrían tener la ayuda de una persona cuatro horas a la semana o un centro de día subvencionado.
No es lo mismo.

2 comentarios:

  1. Tienes mucha razón en lo que dices. Hemos transmitido muy mal todo lo que implica esta ley. Gracias por comentarlo y enhorabuena por el blog, es muy interesante y me ha dado un par de buenas ideas.

    J.L. Ábalos

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  2. Gracias José. Creo que, aún en tiempos de crisis, debemos seguir mejorando los derechos (y educando en los deberes) de los ciudadanos.

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