Hoy, 9 de abril, se tributa un homenaje a Antonio Vega. Muchas cosas son discutibles en torno a su figura y a su persona. Pero no su genialidad a la hora de componer canciones pausadas. Pocos artistas tienen en su discografía tal cantidad de piezas que son consideradas himnos por muchísimas personas.
Como tantos otros se fue demasiado pronto.
Os dejamos uno de sus himnos, dedicado a lo que más odiaba y a lo que, a pequeños ratos, le daba más placer
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
La aportación fundamental de Antonio Vega es su obra como solución artística (musical y poética)a la vida entendida como tensión entre belleza y pulsión emocional: su claridad melódica, composición matemática, suavidad argumental de sus proposiciones,son consideraciones esteticas pendientes que peligran por las priporidades comerciales por crear un icono de la inadaptación auotodestructiva y compasiva.
ResponderEliminar