jueves, 30 de octubre de 2008

No era mera coincidencia

Hola amig@s.
Este es un artículo sacado del blog de plus.es serialkiller. La realidad se parece a la ficción o al revés... Barak Obama fue la inspiración de la construcción del personaje del congresista Santos en las dos últimas temporadas del Ala Oeste.

Resulta de lo más curioso analizar las similitudes entre el aspirante demócrata Barack Obama y el personaje de Matt Santos, candidato demócrata en el proceso electoral que se inicia en la sexta temporada de El ala oeste de la Casa Blanca (estreno cada semana en AXN). Ambas campañas electorales a la presidencia de los Estados Unidos tienen como protagonista a un candidato joven, carismático, fotogénico, de una etnia minoritaria, que desafía lo establecido con la promesa de cambio, de trascender las divisiones y de curar al país de su enfermiza división interna.

Sin embargo el parecido no es mera coincidencia. Cuando los guionistas de la serie comenzaron a modelar el perfil del aspirante ficticio Matthew Santos, en el verano de 2004, se basaron en un inexperto político de Illinois, que ni siquiera era aún senador, cuyo nombre, entonces desconocido, era Barak Obama.

Eli Attie, guionista de la serie (actualmente escribe en House) y responsable de los discursos del candidato Al Gore durante la fatídica campaña del 2000, ha reconocido sus influencias al diario The Guardian. Entonces, con una poderosa intervención en la convención demócrata en la que fue nominado John Kerry, Obama era un personaje apenas conocido. Muy pocos empezaban a fijarse en él. Con la ayuda de los asistentes del actual candidato, Attie escribió buena parte de los episodios sobre Santos en El ala oeste, los que precisamente devolvieron el brío, la emoción y la intensidad a una serie que no atravesaba sus mejores momentos, tras la salida precipitada de su creador, Aaron Sorkin, dos años atrás.

Para entonces Jimmy Smits ya era una opción cerrada para interpretar al posible sucesor de Bartlet. Temas como la cuestión racial, sus orígenes humildes, su orgullo como individuo y la forma radicalmente diferente de afrontar lo establecido fueron planteados con la colaboración del equipo de Obama ("Estamos viviendo vuestros guiones", aseguran ahora). Convertido en todo un fenómeno mediático, Obama puede posicionarse como favorito a la Casa Blanca si este martes 4 de marzo, con sus victorias en Texas y Ohio, deja fuera de la carrera electoral a la senadora demócrata por Nueva York, Hillary Clinton, con quien ha mantenido uno de los pulsos más interesantes que se recuerdan en décadas en la vida política norteamericana.

Al final, el resultado es un extraño caso en el que no sólo el arte imita la vida, sino que la vida acaba reflejándose en el propio arte que inspiró. La campaña de Obama está siendo analizada con lupa por las legiones de fans de la serie, que aún mantienen con vida su legado, exponiendo toda clase de concordancias entre ambos lados del espejo. Santos también tuvo que abrirse camino contracorriente, pese a mostrar sus diferencias con un popular presidente demócrata, y tuvo que demostrar su capacidad para unir en lugar de dividir, dejando atrás antiguos clichés e ideas preconcebidas. Ahora sólo queda ver si las dotes premonitorias de la serie, demostradas en otros muchos aspectos durante sus siete años de vida, vuelvan a repetirse en noviembre.

BARACK OBAMA
•Joven, guapo y carismático miembro del Congreso, intenta convertirse en el primer presidente no blanco de los Estados Unidos.
•Comenzó su carrera política como trabajador social en una gran ciudad (Chicago), antes de ganar su primera elección local. Casado, con dos hijos.
•Enfrentado en primarias demócratas como candidato inesperado a una antigua ocupante de la Casa Blanca (primer dama Hillary Clinton).
•Sus rivales le atacan por su inexperiencia tras sólo cuatro años en Washington, pero triunfa gracias al apoyo de las bases, a inspirados discursos y mensajes de cambio.
•Su oponente republicano es un veterano senador moderado de un estado del Oeste, poco aclamado por las bases conservadoras del partido (John McCain de Arizona).

MATT SANTOS
•Joven, guapo y carismático miembro del Congreso, intenta convertirse en el primer presidente no blanco de los Estados Unidos.
•Comenzó su carrera política como trabajador social en una gran ciudad (Houston), antes de ganar su primera elección local. Casado, con dos hijos.
•Enfrentado en primarias demócratas como candidato inesperado a un antiguo ocupante de la Casa Blanca (vicepresidente Bob Russell).
•Sus rivales le atacan por su inexperiencia tras sólo seis años en Washington, pero triunfa gracias al apoyo de las bases, a inspirados discursos y mensajes de cambio.
•Su oponente republicano es un veterano senador moderado de un estado del Oeste, poco aclamado por las bases conservadoras del partido (Arnie Vinick de California).

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